Interviu Sabado Show – 12 aprilie
Publicat in 12 Apr 2014 de Mirela in Presa, Stiri cu 0 Comentarii

“Natalia Oreiro a 20 años del despegue ”

Invitada por Sedal, la actriz estuvo en Montevideo para el lanzamiento de la campaña “Uno, dos, tres peinados” y se confesó como nunca. Dos décadas atrás partía a Buenos Aires tras su sueño.

Con 17 años, perseverancia y book de fotos en mano, una joven uruguaya se instalaba sola en Buenos Aires. Era el año 1994. Tras un casting y otro, consiguió hacer algunas publicidades hasta que tomó su primer papel en TV, en la serie Alta comedia. Y desde ahí no paró. Han pasado 20 años desde que Natalia Oreiro (37) dejara Uruguay para transformarse en la estrella más oriental del firmamento. Actriz de papeles simples o complejos, Oreiro está haciendo una carrera intachable en cine y en TV. También es ídola musical hasta en la otra punta del mundo: es la mujer que consiguió que miles y miles de rusos canten a viva voz “soooy del Río de la Plata” sin saber seguramente de qué están hablando. De cine, TV y de rusos, de pasado y proyectos, y de ser madre, Natalia habla con Sábado Show de todas las etapas de su viaje. “Ha pasado rápido, y con mucho placer. Estoy contenta”, resume. Despegamos…

-En ese 2014 se cumplen 20 años que te fuiste de Uruguay, ¿qué dirías sobre este tiempo?

-Que pasó rápido. Cuando me di cuenta de que ahora se cumplían los 20 años me sorprendí de la velocidad de las cosas. Aunque cuando te ponés a recordar con más detalle en realidad pasaron un montón de cosas, de experiencias.

-¿Eres nostálgica de tu vida en Uruguay?

-Sí. Aunque siempre he estado en contacto con Uruguay, a través de mis familiares y amigos aquí. Desde hace años, además, vivo la mitad de mi tiempo en Carmelo, donde tenemos un campo: cuando no estoy trabajando, estamos ahí. También vengo mucho a Montevideo a ver mis padres y mis amigos.

-¿Cómo fueron aquellos primeros tiempos para una chica de 17 años, sola en Buenos Aires?

-En realidad, uno escucha la historia y podría pensar en lo sacrificado o arriesgado que fue. Pero la verdad es que la pasaba muy bien. Era una chica que invirtió sus ahorros en irse, entre ellos la venta del auto que me había ganado en el concurso de paquita de Xuxa, y salí a perseguir mi vocación. Empecé a estudiar teatro desde mi chiquita en Uruguay, y desde siempre estaba convencida de que quería ser actriz.

-¿Actriz famosa?

-Actriz. Lo de ser famosa no era algo que en aquel momento estuviera tan de moda entre las chicas. Yo no me acuerdo de soñar con la fama por la fama. Yo quería ser actriz por vocación. De hecho, si me preguntas creo que la fama es de las cosas menos gratas de mi trabajo. No la padezco para nada, porque es fruto del cariño de la gente, pero me refiero a que lo que más me gusta de este trabajo es justamente que me vean y me quieran o no, trabajando. Y no en cualquiera de las otras situaciones de mi vida.

-En tu última película, Wakolda, interpretas a una mujer que habla básicamente en alemán. ¿Tuviste que aprender el idioma?

-Sí, aunque en realidad no fue tan así. Cuando la directora Lucía Puenzo me convocó para este papel, lo acepté de inmediato. Primero porque soy gran admiradora de ella. Y luego porque para un actor siempre es seductor tomar personajes lo más lejos de vos. Hacer de uno es muy aburrido. El único tema con Wakolda era el problema del alemán, idioma que yo nunca hablé. Durante dos meses tomé clases con un profesor que también es actor y lo que hicimos fue traducir el guión de español a alemán, con especial énfasis en la pronunciación.

-¿Cómo evalúas el resultado?

-Creo que salió muy bien. La película es una coproducción y también se está viendo en Alemania, de donde llamaron a preguntar de qué región era yo. Si del norte o del sur. “No, es uruguaya”, le dijeron y nadie lo podía creer. Ahora que terminó el rodaje y me olvidé de todo. No podría decir ni una palabra en alemán.

-La tira de TV Solamente vos terminó sus grabaciones, ¿cómo seguirá tu 2014?

-Más tranquila. Ahora el 19 nos vamos a Rusia a un festival muy importante de música. A fin de año volveremos para otra gira que incluirá también los países de Europa del Este. Eso en lo musical. En cine, estoy leyendo guiones y viendo si encamino algún proyecto.

-¿Y en TV?

-Por ahora, no. Para que vuelva hacer una tira deberán pasar dos o tres años. Es un género que me gusta mucho, es maravillosa la llegada con el público, pero implica jornadas diarias de grabación. Es muy desgastante. Lo hice el año pasado con Solamente vos porque tenía muchas ganas de volver. Desde 2007 no hacía una tira. Pero es muy exigente y este año lo pasaremos más relajados, con más tiempo para la familia.

-¿Cuánto te cambió la maternidad?

-Todo. Ser madre abre como una nueva dimensión de tu persona. A mí me ordenó mucho en lo profesional. Antes era muy emprendedora y ahora, pienso muy bien qué proyectos encausar. Y en lo personal, todo es felicidad. Yo creo además que los hijos eligen a los padres, así que estamos los tres creciendo, felices.

-Merlín (dos años) te sorprendió en una actuación en Rusia al subir al escenario con su guitarrita, ¿cómo fue ese momento?

-Totalmente espontáneo. Él me acompaña a todos lados y estaba mirando el recital desde la consola. En un momento salió rumbo al escenario. El padre no quiso detenerlo porque vio que quería subir. Y así fue. Pero no era algo preparado ni nada. Fue muy lindo por todas las cosas que pasaron en esa gira por Rusia el año pasado. Fue muy fuerte: el cariño tan intenso de gente que es muy diferente desde el punto de vista cultural. De las cosas más lindas de mi carrera son los fans rusos y de Europa del Este.

-¿Merlín prefiere jugar con guitarras que con otros juguetes?

-Merlín juega con todo, como todo niño de su edad. Para él, todo puede ser juguete. En casa claro que hay instrumentos y él juega con ellos. Creo también que es muy importante la estimulación a través de la música. Ahora haya una iniciativa de Unicef que apoyo para dar un cd a las familias. Es importante que se cante mucho en familia con los niños. Nosotros lo hacemos mucho.

-En cine, desde tu papel en Francia tu carrera ha ganado mucho prestigio, ¿sientes que hay una antes y un después?

-Sí, totalmente. Mi personaje en Francia me permitió consolidar un perfil de actriz de personajes dramáticos, que me gustó mucho.

-¿Cuáles fueron tus papeles más desafiantes?

-El de Wakolda, sin duda. No solo por la complejidad del lenguaje, sino por la temática. Yo había sido madre reciente y justamente mi personaje trata de una mujer que le permite a este médico que haga experimentos con su hija, ella creyendo que le hace bien y en realidad se da cuenta de que es un monstruo llamado Josef Mengele. También en Infancia clandestina me tocó un papel desafiante. Está basada en la historia de Benjamín Ávila, el director. Su madre fue una militante montonera desaparecida y me tocó su papel. Accedí inmediatamente porque cuando Benjamín me lo contó, me comprometí con su realidad. Fue un desafío grande porque tuve que leer mucho. Tuve que despegarme de lo que sabemos que sucedió para vivir el momento de ese personaje, para no cuestionarlo, sino vivirlo, con sus convicción políticas, el por qué lo hacían, además de tener un entrenamiento con armas y adoptar otra actitud en escena.

-¿Y cuál será próximo desafío?

-Mi siguiente gran proyecto de cine será el papel de Juana Azurduy, una mujer que fue clave en la independencia de Bolivia y Argentina y que no es considerada cuando se habla de los libertadores del continente. Todo empezó porque estaba haciendo un programa en el canal Encuentro sobre los derechos de la mujer y en una de las ediciones, presentamos la historia de Juana. Allí me di cuenta de que no solo es asombrosa sino que no tiene un lugar, por ser mujer, dentro de los libertadores. De hecho hubo hace poco una serie de películas sobre ellos, con Artigas incluido y ella no formó parte. Se lo comenté al director Benjamín Ávila y ya se fue a Bolivia a investigar. Está en la etapa de escribir el guión. Supongo que rodaremos el año que viene. Para mí, va a ser “el” personaje: interpretar a alguien tan importante en la independencia de nuestro continente, es un enorme desafío. Vamos a a ver si estoy a la altura. Estoy muy contenta.

-El 2014 para los uruguayos tiene un mojón que es el Mundial. ¿Qué tan futbolera eres?

-Mucho, me gusta la celeste y siempre que puedo la sigo. Me acuerdo que en el Mundial pasado yo estaba en Colombia trabajando y veía los partidos y las imágenes de los festejos y moría de ganas de estar. El fútbol, y la selección sobre todo, es una de las cosas que me hacen sentir más cerca del país. Hace unos días grabé una participación en un corto dirigido por Martín Sastre (Miss Tacuarembó), que es justamente para apoyar a la celeste. Ya lo verán.

Sursa: elpais.com.uy


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