Interviu ABC Color in Paraguay
Publicat in 22 Mar 2014 de Mirela in Galerie, TV & Interviuri cu 0 Comentarii

“Natalia Oreiro: querible y popular ”

Lejos de la televisión, abocada al cine y, de un tiempo a esta parte, de regreso a la música. La uruguaya Natalia Oreiro pisó Asunción en uno de los mejores momentos de su carrera.

Se detiene a posar con alguien que le pide una foto en los pasillos del hotel donde permanece hospedada. Ella sonríe y acepta, espontánea. Se dispone a conceder entrevistas personalizadas –y aunque sean muchas, y una tras otra–, se encarga de entregar su impronta y matizarlas con picardía.

Entre cambios de vestuario y varias sesiones de fotos, posa con absoluto dominio de su cuerpo, conjugando con el flash a partir de cualquier movimiento. Los fotógrafos chequearán cada foto, sorprendidos con las capturas. “Es que es hermosa”, dirá una cronista, mientras otra rescata su humildad.

Lo que pocos saben es que lleva consigo muy pocas horas de sueño, y que –por primera vez– emprendió un viaje sin la compañía de su pequeño hijo, Merlín (de dos años y dos meses), quien se quedó en Buenos Aires con su padre, el rockstar argentino Ricardo Mollo (líder de la banda de rock Divididos). Pero su rostro se niega a revelar señales de cansancio ni ansiedad posibles.

Se trata de Natalia Oreiro (36), la estrella uruguaya que conquistó la cima de la popularidad en la Argentina, desde donde emprendió una carrera internacional a partir de sus trabajos en televisión, cine y música, respectivamente.

La intérprete de Tu veneno llegó a Asunción como parte de una campaña de Sedal, en la que promociona su más reciente tema musical y video: Todos me miran, un cover del tema de la cantante mexicana Gloria Trevi.

En el coro de la canción, Oreiro desafía y entona: “Y todos me miran (…) / porque hago lo que pocos se atreverán / Y todos me miran (…) / algunos con envidia, pero al final todos me amarán”. Desde ya, la lírica de la canción mucho tiene que ver con su personalidad. Acostumbrada a los cambios y giros, tanto en sus looks como en su carrera, la uruguaya sabe nadar a contracorriente cuando los términos de la industria atentan contra su voluntad. De la comedia al drama, de la telecomedia al cine de autor, la artista no descansa y apunta a la variedad.

“Yo le había dejado un poco de lado a mi carrera como cantante porque quería profundizar –sobre todo en el cine–, en papeles más dramáticos, pero siempre algún director me ofrecía hacer una canción para una película o programas de televisión”, cuenta Natalia durante el lanzamiento de la campaña de Sedal, en el local de Broadway, en el barrio de Villa Morra.

Su regreso a la música, sin embargo, está vinculado al personaje de Aurora, que interpretó en 2013 en la exitosa tira Solamente vos. “A mi personaje también le gustaba cantar y, cuando en las primeras reuniones me propusieron cantar, me encantó”, dice.

Ya en una sala del Hotel La Misión, donde permaneció durante su estadía en Asunción, Oreiro se reconoce como una artista del género pop. “Yo soy pop, digamos, en todos mis aspectos; pero dentro del pop uno puede jugar a hacer baladas, a hacer más pop rock, algo más folk… pero sí, yo soy una chica pop”, se define.

-¿El próximo paso es un nuevo disco?

-Estoy desarrollando un nuevo disco, pero decir ‘voy a sacar un disco este año’… todavía no sé. Vamos a ver. Ricardo (Mollo) me está ayudando bastante y tengo unos amigos que también me están ayudando, portando ideas. Puede ser que este año salga algo.

-El lanzamiento de Todos me miran, como corte de Sony Music, habrá generado interés de ficharte…

-Sí, claramente, sí. De Sony y de Sony Rusia, es como que fueron los que apoyaron la salida del tema y sí, hay una propuesta concreta de ellos, pero también yo tenía mucha necesidad de ver qué era lo que yo tenía ganas de contar y, en principio, descansar, porque estaba agotada.

-El año pasado nos decías, en medio de las grabaciones en Pol-ka, que estabas agotada y necesitabas parar. Ya abocada a Merlín, ¿cómo estás hoy?

-Mucho más tranquila y descansando mucho más. Durmiendo un poquito más aunque, bueno, dicen que cuando una es madre ya deja de dormir, ¡pero mucho más tranquila!. Vinimos de un viaje de descanso con toda la familia, muy contentos. Este es mi primer viaje sin Merlín, la primera noche que voy a pasar sin él, así que es un desafío.

-¿Te deja preocupada?

-Estoy pensando mucho, preocupada no, pensando qué estará haciendo… pero entiendo que es parte de la vida; y creía yo que iban a ser tantas notas y que iba a estar tan pocas horas en Paraguay que iba a ser más estresante el viaje habiendo llegado de un viaje tan largo, así que es toda una prueba la que estamos haciendo. Pero muy contenta.

En este momento estoy leyendo muchos guiones para ver qué peli puedo hacer este año. Ahora regreso en abril a Rusia para un festival muy importante y, después, a fin de año, regreso ya con conciertos personales.

-En las redes sociales se viralizó el debut de Merlín en el escenario, en uno de los conciertos en Rusia…

-Pero eso fue espontáneo. Sí, fue increíble. Vio todo el concierto desde la consola y, en un momento, en los últimos temas, fue (con su padre) detrás del escenario… ¡y se mandó para el escenario! Claro, él ensaya conmigo, entonces para él es algo natural. Pero fue muy lindo, fue muy emocionante.

-¿Cómo está Merlín, ya con más de 2 años?

-¡Divino! Enorme… Habla un montón; habla súper. Está divino, dice cosas todo el tiempo.

-Con esta afinidad creativa, ¿sentís que va a ser músico?

-Que sea lo que sea que lo haga feliz, y nosotros lo acompañaremos. Obviamente su entorno es de música, tiene instrumentos y le encantan, pero bueno, es muy pequeñito, ¿no?. La música para todos los niños es muy importante, no solamente porque vayan a ser músicos sino porque los estimula mucho, y la música es algo recomendable para todos los chicos, aunque sus padres no sean músicos.

-En aquel concierto se lo veía muy apegado a su guitarra de juguete…

-¡Y la batería le encanta! Y el piano que tiene, y las panderetas, las cascabeles… ¡todo le gusta! Cada instrumento que tiene. Un bombo que tiene… le encanta y le pega, su calimba… todo, todo le encanta. ¡Le gusta!.
Chica de cine

A pesar de su popularidad en televisión (con telenovelas como Muñeca brava alcanzó la fama en recónditos sitios como Rusia, Filipinas y Tahití), Natalia Oreiro apostó al cine de autor, y hoy es una de las actrices más admiradas por la crítica internacional.

Con filmes como Infancia clandestina (2012), de Benjamín Ávila, y Wakolda (2013), de Lucía Puenzo, Oreiro cosechó reconocimientos que la convirtieron en una de las actrices más deseadas por los directores del cine latino.

-Podemos decir que estás en el pico de tu carrera cinematográfica, ya no solo con la convocatoria de un público sino con la crítica a tu favor…

-Bueno, eso es parte de un proceso de maduración personal y también de tenacidad en cuanto a un camino que yo quería recorrer… y de salir también de un lugar cómodo y ya conocido para lanzarse a algo que tiene que ver con un crecimiento natural como mujer.

No soy la misma de los 20, o soy la misma pero evolucionada, y creo que uno se hace mejor actor y tiene más herramientas con los años. Y el cine me permitió también jugarme a otros registros y me están saliendo proyectos lindos. Pero es muy difícil encontrar una buena película… cuesta mucho. Y después de las dos películas que hice (Infancia clandestina y Wakolda), también me cuesta mucho elegir.

-Con esta apertura a un cine de autor es probables que recibas una importante cantidad de propuestas. ¿Cómo se evalúa el filtro?

-No, no los pongo. Me llegan por distintos lugares y, bueno, con mi equipo de trabajo evaluamos para ver cuál sería lo más recomendable. En este momento me está costando mucho elegir.

-Hay proyectos anunciados con Benjamín Ávila (Infancia clandestina) y Martín Sastre (Miss Tacuarembó)…

-Con Martín (Sastre) hicimos un corto ahora, para Uruguay, pero también tiene un proyecto que es una adaptación de El ángel exterminador, de (Luis) Buñuel, pero no sabemos cuándo se va a hacer eso. Y, la de (Benjamín) Ávila –que está basada en la historia de Juana Azurduy, es un proyecto más personal impulsado por mí. No va a salir este año lamentablemente, es una película muy grande que todavía está en proceso de realización de guión. Seguramente salga a principios del año próximo. Pero el cine tiene esos tiempos, ¿viste? A veces una película la quiere hacer uno ahora, y puede estar 4 años esperando a que salga.

-En las canciones que acompañan tus películas encontramos la complicidad de Ricardo Mollo…

-Él me acompaña mucho, y yo trato de acompañarlo mucho a él. El año pasado realmente fue un gran padre y un gran compañero.

Mientras –del otro lado de la frontera y a más de 1.000 kilómetros de distancia– su marido y su pequeño hijo ven nacer la noche solos, su enérgica madre se dispone a un último cambio de vestuario para el evento en Asunción.

Pocos minutos después, aparecerá en un escenario montado para la ocasión. Allí –siempre sin rastros del poco sueño y de la ansiedad por ver a su niño– una radiante y glamorosa Natalia Oreiro contará su experiencia a las mujeres paraguayas (de quienes destaca su gusto por arreglarse).

Es entonces cuando todos la miran, como dice su canción. Y, en su derroche de carisma y simpatía, dejará bien en claro las condiciones que la convierten en la artista querible y popular que es.

Sursa: abc.com.py


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