Interviuri Clarin (Espectaculos) si La tercera (Chile)
Publicat in 11 Mar 2012 de Monica in Galerie, Lynch, Presa cu 0 Comentarii

Surse: Ola-Ola, diario.latercera.com

Clarin (Espectaculos) 11.03.2012

Natalia Oreiro: Una madre de armas tomar

La protagonista de “Lynch”. En la miniserie que grabó en Colombia, donde estuvo Clarín, es una mujer que abandona a su hijo. En la vida real, dice, su vida pasa por Merlín, su primogénito, de un mes.

Hay personas que se inventan a sí mismas. Natalia Oreiro es una de ellas. Camaleónica y, a la vez sin alterar su esencia, es actriz, cantante, diseñadora y, ahora, también madre. Todo le calza con naturalidad porque casi nada en ella es improvisado.

A punto de estrenar Lynch, la miniserie de Moviecity que grabó el año pasado en Colombia, Natalia se resguarda en su casa concentrada en su nuevo papel de mamá. Entre aquella mujer que debuta con un rol de villana para la televisión de toda Latinoamérica y ésta que está abocada a cuidar a su bebé, casi no hay diferencias. Durante las grabaciones que se hicieron en Bogotá y que Clarín presenció durante una jornada, a Natalia se la veía tan fresca y simpática como siempre. Tal vez con cierto nerviosismo y prudencia, poco habitual en ella frente a periodistas y cámaras. Pero se entiende: su embarazo recién comenzaba y evidentemente ese estado influía en su ánimo.“Yo no quería que nadie supiera que estaba embarazada. Así que cuando llegué a filmar a Colombia, le preguntaba mucho a los directores de la miniserie cómo iban a ser las escenas que tenía que grabar porque había bastantes que implicaban cierto riesgo. Después evaluaba cuáles hacer y en cuáles me reemplazaba una doble”.

¿Fue difícil estar sola dos meses, lejos de tu familia y embarazada? Fue duro porque había grabaciones todos los días excepto los domingos.
- Lynch es una superproducción con una estética de cine y eso requería de mucho ensayo. Trabajar fuera del país es parte de las reglas del juego. Y yo estoy bastante acostumbrada a estar fuera de casa por un tiempo. Esto fue lo más parecido a cuando me fui de gira por Rusia. Y a pesar del cansancio (porque Bogotá está muy alto a nivel del mar), se me pasó rápido.

¿Cómo hiciste con los síntomas del embarazo para que no se dieran cuenta?
- No tuve mareos, por suerte. Sí estaba un poco más cansada. Pero me cuidé mucho. El equipo de trabajo fue muy profesional, muy lindo. Se creó buen clima, comíamos juntos. El tema era cuando ellos se iban de rumba, como dicen cuando salen a bailar y a beber, y yo me quedaba. “ No seas tan aburrida Natalia ”, me decían. Hice varios amigos, entre ellos la vestuarista, que también se llama Natalia.

La que habla ahora es la misma mujer que seduce desde hace años desde la pantalla (grande y chica), con la misma espontaneidad y un leve tono más maduro. Se entiende: hace poco más de un mes, su vida tiene un nuevo y fundamental habitante, Merlín Atahualpa. El bebé nació el 26 de enero, fruto de su relación con el músico Ricardo Mollo.

¿Cómo es esta nueva etapa que estás viviendo?
- Todo es nuevo. Y me siento muy bien aunque nada es como te lo cuentan. Los consejos te sirven pero hasta ahí. Es un mundo por descubrir. Yo me leí todo lo que encontré antes de que naciera el bebé, pero lo que aprendés, lo aprendés en el día a día. Se porta muy bien, es un gordo precioso.

Natalia asegura que, por ahora, no le encuentra a su hijo ningún parecido.”Todos le encuentran alguna similitud, pero yo quiero que sea único. Además, no sé con quién compararlo. Mi mamá me dice que yo era muy inquieta, pero él, no. La verdad es que no sé cómo serán las experiencias de otras mamás, pero a mí me gusta ocuparme de todo sola. Cuantos menos seamos, mejor comunicación”. Parece que en la casa de los Mollo/Oreiro el único que está celoso es Moncho, el gato.

¿Cómo pensás organizar tu carrera de ahora en adelante?
- Las prioridades se modifican, seguro. Tengo un proyecto para filmar una película con Lucía Puenzo en la segunda mitad del año. Por ahora, voy a concentrarme en proyectos con menos carga horaria o con horarios que yo pueda manejar. Lo llevaré al set tipo mamá canguro. Y a medida que crezca iré viendo. De ahora en más, Merlín es mi prioridad total para siempre. Esperé mucho para tenerlo y quiero disfrutarlo mucho.

¿Tenés miedos como madre que antes no tenías?
- l único miedo que tengo es el de la exposición. Quiero cuidarlo de eso para que sea un niño lo más común y normal posible, como cualquier otro. Si él después decide hacer algo como sus padres, todo bien. Pero que sea una decisión de él. Eso es lo único que me preocupa porque es algo que tiene que ver conmigo, no se lo quiero imponer, es mi responsabilidad. Por lo demás, va a tener amor de sobra.

El rol que interpreta en Lynch , curiosamente es el de una madre que abandona a su hijo porque siente que no puede enfrentarse a ese reto. Y de ahí en más, todo será intriga y acción. También es el primer papel de Natalia como villana televisiva. “No pude resistirme a ese personaje justamente porque se sale de lo que hago habitualmente. Es una producción muy diferente de las que estoy acostumbrada y eso me enganchó. Isabel es una caradura y a la vez, encantadora. Yo fui la última en sumarme al proyecto y me encantó el elenco y la idea”, explica Natalia.

El nombre del primer hijo de Natalia y Mollo desató -casi- un debate nacional. La tradición familiar del padre marca que todos sus miembros lleven las iniciales M.A.M. Pero como Natalia se sale siempre del molde, acá tampoco fue la excepción. “El bebé se llama Merlín Atahualpa Mollo Oreiro, como en Uruguay y en toda Latinoamérica que suman el nombre de la madre también. Es más, en Brasil el apellido materno va primero”. Y ella, defensora de su lugar, aguó (apenas) la tradición.

Dispuesta a las causas nobles, Natalia está más sensibilizada aún a partir de su maternidad. “Como embajadora de Unicef este año también vamos a hacer alguna campaña. Sobre todo me interesa difundir que todos los niños que llegan al mundo merecen amor”.

En el año del Dragón (según el horóscopo chino), a Oreiro le tocó el suyo. “Yo quería que fuera dragón. Además, se dice que los bebés eligen a qué familia llegar, son ellos los que nos eligen. Así que teniendo eso en cuenta, lo demás, viene solo”. Tal vez por eso Natalia decidió bautizar a su pequeño dragón como el brillante mago que acompañó al mítico Rey Arturo. Seguramente, Merlín sumará magia a la ya mágica Natalia.

La tercera (Chile) 10.03.2012

Serie protagonizada por Natalia Oreiro lidera los nuevos estrenos del cable

Natalia Oreiro habla de su primer papel televisivo en cuatro años en Lynch, que se grabó en Bogotá.

Sobre una camilla reposa el cadáver de una mujer, cruzado por dos cortes limpios en el pecho y apenas alumbrada por una luz fría. Sentada en un escritorio, otra mujer frota sus pies descalzos y apenas se inmuta cuando la muerta abre los ojos y salta sobre la cama. Es Natalia Oreiro (34), indolente y cínica, inmersa en la filmación de una escena para Lynch: su regreso tras cuatro años ausente de la TV. Esta vez, menos muñeca y más brava.

Oreiro protagoniza la serie que Moviecity produce de forma íntegra para Latinoamérica, y que se estrena el domingo 18, a las 20 horas. Lynch es una comedia negra centrada en Gerónimo Lynch, interpretado por el cubano Jorge Perugorría (Fresa y chocolate), el dueño de una funeraria en decadencia que inyecta vida al negocio cuando ofrece a sus clientes fingir su muerte. La primera en sacar hora para el ataúd es Isabel, el personaje de Oreiro. “Cuando empieza de la historia, Isabel regresa después de 14 años de haberse ido de la funeraria. Tuvo un hijo con Lynch y de un día para el otro decide fugarse”, explica la actriz y cantante, en una pausa al rodaje, que se realizó durante el primer semestre del año pasado. Bebe un té de flores en una oficina de los estudios Fox Colombia, escondidos en un barrio industrial de Bogotá. El cuento sigue cuando ella vuelve con Lynch, cargada con un millón de dólares, un balazo en el brazo y varios mafiosos persiguiéndola.

¿Por qué regresar a la televisión, ahora que su carrera estaba enfocada al cine?
- Estaba presentando una película en España (Miss Tacuarembó, 2010) y uno de los actores, Alejandro Tous, venía de hacer Mentes en shock, otra serie de Moviecity. Me lo comentó, muy entusiasmado. Tres días después mi representante español me llama y me hace la propuesta de este proyecto. Me pareció curiosa la coincidencia. En principio, por tiempo, no podía, así que pedí los guiones. Leí los seis primeros capítulos y me impactó muchísimo la historia”.

Bajo tierra

Por los hangares en que se graba la serie -hay un laboratorio ultratecnológico, el fuselaje falso de un avión y la funeraria, entre otras- circulan varias estrellas de los 13 episodios de la temporada de Lynch. Por ahí camina Adriana Barraza (Babel), quien comenta: “Como latinos, ahora nos podemos dar el lujo de hacer esta serie con look norteamericano. Es una delicia”. Más allá, el galán de telenovelas Christian Meier busca sus gafas para hacer una pausa al sol y comenta su aparición: “Mi personaje es un pelotudo a la vela. Cree que para manejar un amante, tiene que suicidarse. La comedia me encanta y la calidad de las filmaciones están muy por sobre todo lo que he hecho”.

“Lo primero que pregunté fue si querían que hablara en acento neutro”, recuerda Oreiro, entusiasmada por la cantidad de países que se reúnen en el set de Lynch. “Me explicaron que se filma en Colombia, pero podría ser cualquier país de Latinoamérica. Tenemos chilenos entre el elenco -Felipe Braun y Francisco Melo fueron invitados, cada uno a un episodio-, yo soy uruguaya, hay mexicanos y colombianos, Jorge (Perugorría) es cubano. Me imaginé que en esos 14 años desaparecida, mi personaje viajó un montón y se radicó en Argentina”, explica.

Siendo una serie latinoamericana, ¿que complicación encontró al protagonizar una serie sobre “desapariciones”?

Sé a lo que te refieres, pero la temática de Lynch es distinta. Acá tenemos un grupo de personas que decide desaparecer, a diferencia de lo que pasó en Latinoamérica. Hay un capítulo donde tocamos esa temática, pero no tiene que ver con la totalidad de la serie.

Así como su personaje huyó a Argentina, la cantante de Tu veneno se radicó hace años en el país transandino. Y los vínculos suman: está casada con el rockero Ricardo Mollo, voz y guitarra del grupo Divididos.

Mollo y Oreiro recibieron a su primer hijo el 26 de enero de este año, pero hasta la filmación del último capítulo de Lynch, la actriz aún no daba señales físicas del embarazo. Lanzaba patadas, esquivaba explosiones de autos y apuntaba armas contra los mafiosos que la persiguen. “Es algo que me tuvo súper entretenida y para lo que necesité entrenarme mucho”, dice, y agrega: “Quiero despegarme lo más posible de mi propia personalidad, como también de mis papeles anteriores. Ese fue el mayor desafío de esta serie”.

La actriz también tuvo que lidiar con el estilo de trabajo de la serie, que como en las producciones norteamericanas, incluía cambios de directores. “Cuando ya habías encontrado una complicidad, hay que adaptarse a otro. Tiene su dificultad como actriz, pero también nos obliga a mantener la frescura. Fue también una motivación para volver a la televisión”.

Y ahora que su taza de té está vacía, el set la convoca. “La verdad es que me estoy dando cuenta que todo esto sí tiene que ver algo conmigo”. Los muertos la esperan en la funeraria para vivir de nuevo.


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